Seguidores

domingo, 23 de mayo de 2010

MATAR LA IGNORANCIA NO TIENE PRECIO



Por: Adelayde Rivas Sotelo
Son las 9:00a.m del segundo sábado del mes mayo y como siempre la clase ya empezó. No me escapo de las miradas y risas de mis colegas, amigos, compatriotas o como dice la Chayo, "Compañeros" de estudio, quienes se encargan a todas luces -pese que siempre entro cuando está a oscuras- de anunciar mi llegada.

"Mil disculpas profe, ya puede comenzar con la clase", digo en forma de jodedera para evitar que me saque del salón por llegar tarde. Y es que en el Primer Diplomado Profesional Audiovisual, financiado por la embajada de Noruega, ahuevo hay que decirlo, no por compromiso sino por agradecimiento, ya que es la pura verdad, el apoyo en capacitación a los comunicadores suele ser muy limitada y en eso, los noruegos se apuntaron un 100.

El diplomado ha transcurrido de la mejor manera. Desde su inicio con la búsqueda de la conciencia personal, el compromiso a la ciencia de la comunicación y nuestro propio desarrollo desde una mirada más humana de lo que deseamos transmitir, donde el cómo, qué y por qué de la noticia debe tener un aspecto más creativo y propositivo.

Hasta el momento hemos pasado por las manos de los "profes" Fabian Medina, Valeria Dávila, Aracelly Artola, Xiomara Laguna, Maria Lilly Delgado (invitada), Asunción Moreno, Humberto Arcia, César Saballos, Félix Cisneros, Gil González y Claudia Sirias.

Con cada uno hemos tenido nuestro toque de queda, pero como la Dra. Asunción Moreno nunca. "Esa mujer si es dura", dijo uno de los compañeritos de clases cuando la señora Moreno negó la posibilidad de posponer una tarea de ética periodística para otro día.

Sin embargo, quien se enfrentó a la fiera fue la intrépida María Acuña Herrera que, tomando por asalto la palabra - algo muy normal en ella- se alzó con una petición sin precedentes y fue la de hablar por todo el grupo, y ahí en los momentos de tensión, tímidamente salieron otras voces apoyando la solicitud, a lo cual la Moreno, digo la Dra. Moreno, accedió y la clase al final se torno interesante y más activa.

Cada uno de los maestros que hemos tenido ha transmitido parte de su experiencia en el ejercicio de la profesión, incluso algunos de ellos comparten esos viejos secretos de guerra que les ha hecho continuar adelante, como fue el caso de Humberto Arce, Maria Lilly Delgado, Valeria Dávila, César Saballo y Félix Cisneros, todos ellos lograron transmitir esa confianza entre alumno y profesor.

Es así como continuamos dandole forma a los trabajos investigativos que esperan del grupo de profesionales de la comunicación, algunos temas más complicados que otros, lo cierto es que todos pondremos nuestro mayor esfuerzo, pero más allá de los resultados de los vídeos, con este Diplomado, hemos aprendido un poco de todos estos profesores valiosos, lo que a mi juicio significa que: "matar la ignorancia, no tiene precio".

Seguiremos aprendiendo...
Publicar un comentario