Seguidores

sábado, 18 de septiembre de 2010

CORRUPCIÓN EN LA POLICIA NACIONAL TRAS CASO DE CARROS ROBADOS

¿QUIÉN SE ROBO MI CARRO?

Una historia real y que se está ventilando en las oficinas de Dirección de Auxilio Judicial de la Policía Nacional, y que aún hoy más de 100 personas afectadas están en espera de una positiva resolución. La Corrupción en la Policía Nacional queda en evidencia con casos como esto en donde no hay justicia para el nicaragüense. Este país cada día que pasa está siendo preso de los delincuentes llámense pandilleros, policías, abogados, diputados, políticos o jueces.

Por: Adelayde Rivas Sotelo.

No soy abogado y como miles de nicaragüenses no tengo presente muchas leyes que rigen nuestra sociedad y las relaciones entre nosotros mismos. Soy un asalariado que con algo de suerte y el esfuerzo conjunto de mi familia, un día decidimos comprar un vehículo de tantos que venden personas que se dedican a ese negocio. Fue una buena compra, buen precio y buen carro. Todo se presento de una forma normal, un vendedor, un comprador y un abogado. Las garantías de que todo estaba en regla quedaron expresadas en una escritura pública. Yo había comprado mi primer carro.

Quizás tarde pero también se solicitó un certificado de registro vehicular para descartar que dicho automotor no estuviera circulado por la Policía Nacional. “Gracias a Dios” todo estaba en orden.

Luego de un tiempo decidí tramitar el cambio de dueño y por un aspecto técnico no logre terminar el trámite, me faltaban los triángulos y el extintor. Entonces sucedió lo impensable, unos días después, agentes de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía Nacional, se presentaron a mi trabajo para ocupar mi carro, porque se estaba investigando una estafa que involucraba al vehículo. No me toman declaraciones, no me dan documentos del caso, y con poca explicación me despojaron de mi bien.

La supuesta estafa se origina en un autolote de la capital, donde el individuo que me vendió a mi, saco el carro al crédito. Con "excelentes conexiones en la Policía del Transito" registró el carro libre de gravamen para poderlo vender.

Ahora que estoy tratando de disuadir a las autoridades de que yo compre el carro de buena fe, confiando en la documentación que emitiera la Policía Nacional sobre la legalidad del vehículo, me pregunto ¿dónde queda la seguridad jurídica que las instituciones del estado le deben a los ciudadanos?. ¿En quién voy a confiar si los que están para brindarme seguridad, me atropellan y coartan mi derecho a la defensa?.

Lo curioso del caso es que los mismos agentes de la policía sirven de vendedores de estos supuestos afectados importadores de vehículos usados, porque siempre se me recomendó que me “arreglara” con el “chino” (el supuesto estafado). Este modus operandi permite vender el carro dos veces y queda la duda si en ambas transacciones esta de por medio el importador, no es tan mal negocio porque esta ves se afectan a más de 100 personas que andan sus carros y que en cualquier momento les serán quitados.

Hasta el día de hoy espero que me devuelvan mi carro. Sin embargo, "El Chino" llega a tener tanta suerte "económica" que la DAJ está a la casería del resto de vehículos. La beligerancia con la que han quitado los vehículos a nosotros que somos los estafados es impresionante, pero el estafador mayor sigue suelto, es por ello que salta la duda ¿será que dentro del caso hay altos mandos de la Policía que se enriquecen y por ello lo manejan desde la DAJ?

Me preocupa pensar que mañana me lleguen a sacar de mi casa. Quién dice que nuestro país es el más seguro de Centroamérica.? Si el sistema no ofrece garantías, si los funcionarios corruptos hacen que los que aportamos para su salario, también perdamos directamente. Aún no sé que sucederá pero lo cierto es que nunca sabré quién se robo mi carro.?

JR ( El afectado)
Publicar un comentario